La Anatomía de un Dictamen Pericial Inobjetable: Claves del Código Judicial de Panamá
En el complejo ecosistema de la administración de justicia, la prueba pericial no es solo un documento técnico; es el puente que permite al Juez comprender hechos que requieren conocimientos especializados. Sin embargo, un error en su forma o fondo puede invalidar años de litigio.
Con el inicio de este 2026, revisamos los pilares fundamentales que dictan la validez de un peritaje bajo la normativa panameña.
1. Requisitos de Forma: El Juramento y la Admisibilidad
De acuerdo con el Código Judicial de Panamá, la validez comienza antes de la primera palabra del informe. La juramentación del perito es un requisito sine qua non. Un dictamen presentado por un perito que no ha tomado posesión del cargo o que no cumple con las idoneidades legales correspondientes, corre el riesgo de ser tachado o simplemente ignorado en la valoración probatoria.
2. Fundamentación Técnica: Más allá de la opinión
Un dictamen no es una opinión; es una conclusión técnica derivada de un método. En el ámbito financiero y contable, la referencia a las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF) es obligatoria para garantizar que el análisis sea reproducible y estandarizado.
Claridad y Precisión: El perito debe responder al cuestionario de forma directa, evitando ambigüedades.
Método Científico: Se debe explicar el cómo se llegó a la conclusión, no solo el resultado.
3. El Respaldo Documental (La Trazabilidad)
La fuerza de un dictamen reside en sus anexos. Cada cifra y cada afirmación debe tener un respaldo documental que el Juez pueda verificar. La falta de soporte convierte al peritaje en una prueba vulnerable ante el contrainterrogatorio de la contraparte.
4. La Valoración del Juez: La Sana Crítica
Recordemos que, según el Código Judicial, el Juez no está obligado a aceptar ciegamente el dictamen. Sin embargo, un informe que combine juramentación correcta, fundamentación técnica robusta y respaldo documental sólido se vuelve prácticamente inobjetable bajo las reglas de la sana crítica.
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Más allá de los números: El rol del Perito Contable como garante de la verdad financiera en los tribunales de Panamá.
En el complejo escenario de un litigio, donde los hechos se debaten y las interpretaciones chocan, los números a menudo guardan una verdad silenciosa pero irrefutable. Sin embargo, para que esa verdad sea escuchada y comprendida en un tribunal, se necesita más que un simple balance o estado de cuenta. Se necesita un traductor, un intérprete experto capaz de convertir datos financieros complejos en evidencia clara y objetiva. Ese es el rol fundamental del Perito Contable Judicial, un verdadero auxiliar de la justicia en Panamá.
¿Qué es exactamente un Perito Contable Judicial?
Un Perito Contable no es simplemente un contador que testifica en la corte. Es un Contador Público Autorizado (CPA) con conocimientos especializados, cuya función principal es asesorar al juez sobre materias que escapan a su conocimiento técnico. Actuando como un colaborador imparcial del sistema judicial panameño, el perito investiga, analiza y emite un dictamen fundamentado sobre puntos específicos de una controversia, ya sea en el ámbito civil o penal. Su lealtad no es con la parte que lo contrata, sino con la verdad y la justicia.
Contador vs. Perito Contable: Una Distinción Crucial
Es vital para todo abogado comprender la diferencia entre estas dos figuras:
El Contador: Su trabajo se centra en registrar, clasificar y resumir las transacciones financieras de una empresa o individuo de acuerdo con las normativas contables. Su objetivo es presentar una imagen fiel del estado financiero para la toma de decisiones internas o el cumplimiento fiscal.
El Perito Contable: Su mentalidad es investigativa. No se limita a aceptar los registros como son; los audita, los cuestiona y los analiza en un contexto de disputa legal. Su objetivo no es preparar estados financieros, sino examinarlos con escepticismo profesional para encontrar evidencia, cuantificar daños, detectar irregularidades o valorar activos dentro de un marco procesal.
En resumen, mientras el contador construye el edificio financiero, el perito es el inspector estructural que determina su solidez, encuentra sus fallas y explica su verdadera condición al tribunal.
El Aporte del Perito: Objetividad y Claridad Técnica
La intervención de un perito contable aporta dos elementos indispensables a un proceso judicial:
Objetividad: En medio de un conflicto entre partes, el perito introduce un análisis basado en datos, normas técnicas (como las NIIF) y una metodología rigurosa. Su dictamen proporciona una base neutral sobre la cual el juez puede fundamentar su decisión, alejada de las pasiones y los intereses de los litigantes.
Claridad Técnica: Desde la valoración de una empresa en una disputa accionaria hasta la cuantificación del lucro cesante por un incumplimiento contractual, o el seguimiento de fondos en un caso de blanqueo de capitales, el perito traduce la complejidad en conclusiones comprensibles. Es el puente entre el lenguaje técnico de las finanzas y el lenguaje jurídico de la corte.
Conclusión: Un Aliado Estratégico para la Justicia
La figura del perito contable en Panamá es más que un requisito procesal; es una pieza estratégica para cualquier abogado que busque fundamentar sus argumentos con evidencia sólida y contundente. Al aportar un análisis imparcial y técnicamente robusto, el perito no solo ilumina el camino del juzgador, sino que fortalece la calidad y la equidad de la administración de justicia.
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Un dictamen pericial puede ser la clave para demostrar sus argumentos. Conozca mis áreas de práctica y cómo puedo asistirlo en su proceso legal.